¿Ilha Grande o Paraty?

Esta duda la respondemos desde adentro, literalmente: la goleta del grupo tiene base en la Marina Píer 46, en Paraty, y fondea en las aguas de Ilha Grande cada semana. La primera noche de cada expedición pasa en el muelle de una, el amanecer siguiente en la bahía de la otra. Pocos equipos conocen los dos destinos con esa frecuencia, y el sesgo que eso crea está asumido desde ya, porque apunta a una conclusión que vamos a guardar para el final: quizás la pregunta esté equivocada.
Antes de ella, sin embargo, el duelo limpio. Porque si en tus días solo entra uno de los dos, merecés una respuesta de verdad, con los puntos donde cada uno pierde dichos en voz alta.
La respuesta rápida
Ilha Grande es naturaleza en estado bruto: 193 km² sin un solo auto, más de cien playas de las que casi ninguna tiene camino por tierra, senderos como transporte. Paraty es historia en estado vivo: un centro colonial del siglo XVIII donde la marea todavía entra por las calles, buena mesa y cachaça con apellido. Quien viaja por playa y sendero elige la isla; quien viaja por cultura, gastronomía y atmósfera elige la ciudad. Los dos comparten la misma bahía, el mismo expediente de la UNESCO (Patrimonio Mundial desde 2019, el primero de Brasil premiado por cultura y naturaleza juntas) y, como vamos a mostrar, caben en el mismo viaje sin cambiar de cama.
El duelo, criterio por criterio
Playas
No hay partido: Ilha Grande tiene Lopes Mendes, 2,5 km de arena clara y mar abierto sin una construcción, más la Lagoa Azul y la Lagoa Verde, bajas y transparentes como una pileta, y más de cien playas y ensenadas en la cuenta. Paraty tiene cerca de 60 playas y 65 islas, pero las urbanas son flojas (lo decimos con cariño y sin vueltas) y las buenas exigen barco o la ida a Trindade, 27 km al sur. La playa de Paraty es un paseo; la de Ilha Grande es el destino entero.
Lopes Mendes: el argumento que cierra el criterio playa. Foto: Rafael Vianna Croffi, CC BY 2.0, Flickr
Ganador: Ilha Grande, con ventaja amplia.
Senderos
La isla tiene 16 senderos numerados, de T1 a T16, que funcionan como sistema vial, del circuito fácil del acueducto del Lazareto a la subida de madrugada al Pico do Papagaio, 982 metros con guía habilitado para ver salir el sol sobre la bahía. El detalle está en senderos de Ilha Grande. Paraty responde con el Caminho do Ouro, el empedrado colonial en la sierra, y las caminatas de Trindade, contadas en Paraty más allá del centro histórico. Bueno, pero secundario.
Ganador: Ilha Grande.
Historia y cultura
Ahora el partido se da vuelta entero. Paraty fue el puerto por donde el oro de Minas salía hacia Portugal, y la decadencia que vino después congeló un conjunto colonial que hoy se pisa, se cena y se fotografía: las cuatro iglesias levantadas una por cada clase social, el empedrado pé de moleque, la marea de las lunas llena y nueva invadiendo las calles diseñadas para eso. El recorrido completo está en la guía del centro histórico de Paraty, y el calendario corona: la FLIP, en 2026 del 22 al 26 de julio, transforma la ciudad en una fiesta literaria.
Ilha Grande tiene una historia curiosa y pesada (el hospital de cuarentena de 1893, el presidio que recién fue demolido en 1994 y se volvió el Museu do Cárcere en Dois Rios, contado en playa Dois Rios), pero es nota al pie al lado del caserío vecino.
Ganador: Paraty, con ventaja amplia.
Estructura
Paraty es una ciudad completa: terminal a diez minutos del centro, posadas de todo nivel, restaurantes que justifican el viaje solos, farmacia, señal de celular. La Vila do Abraão, único poblado turístico de la isla, tiene 5 mil habitantes, calles de tierra, equipaje en carretilla y posnet que se cae junto con la señal, como describe la guía de qué hacer en Vila do Abraão.
Ganador: Paraty. Con el agregado de siempre: para una parte de nosotros, la precariedad con encanto del Abraão es atributo, no defecto.
Costos
Números de 2026 de nuestras guías: el día mochilero en Paraty queda entre R$ 150 y 200, con hostel de R$ 45 a 120 y el mejor plan de la ciudad (el centro histórico) gratis. En Ilha Grande, el mismo perfil gasta R$ 180 a 260, porque todo llegó en barco y el precio lo recuerda, y encima paga cruce: flex boat de R$ 45 a 150 por tramo o barca de R$ 20,50 con un horario por día. Las planillas completas están en cuánto cuesta viajar a Paraty y cuánto cuesta viajar a Ilha Grande.
Ganador: Paraty.
Acceso
Paraty recibe micros directos desde Río (desde unos R$ 120, 4h30) y desde São Paulo, y el auto llega hasta la puerta, como muestra cómo llegar a Paraty. Toda llegada a Ilha Grande involucra un barco con horario: las puertas de entrada, los precios y las trampas están en cómo llegar a Ilha Grande, y la marejada de un frente frío cancela el cruce.
Ganador: Paraty.
El criterio que nadie compara: la lluvia
Llueve de verdad en este litoral, en cualquier mes, y los dos destinos reaccionan de maneras opuestas. En Paraty, un día cerrado es plan hecho: iglesia, taller, museo, casa de cachaça y el almuerzo estirado en una mesa larga, como muestra la guía de qué hacer en Paraty cuando llueve. En Ilha Grande, la lluvia fuerte cancela lanchas, inunda senderos y, si se vuelve marejada de frente frío, retiene hasta el cruce de vuelta; el plan B del pueblo existe, pero es corto. Quien viaja en época inestable tiene acá un desempate silencioso a favor de la ciudad.
Para quién es cada uno
Ilha Grande es para quien viaja por playa y sendero, quiere días sin motor y sin apuro, se banca mochila blanda y vuelve a casa con barro en las botas y la sensación rara de haber desaparecido del mapa.
Paraty es para quien viaja por historia, mesa y atmósfera, quiere estructura de ciudad con alma de pueblo y plan garantizado hasta bajo la lluvia, porque iglesia, taller, museo y casa de cachaça funcionan mojados.
La tabla resumen
| Criterio | Ganador | Margen |
|---|---|---|
| Playas | Ilha Grande | amplia |
| Senderos | Ilha Grande | amplia |
| Historia y cultura | Paraty | amplia |
| Estructura | Paraty | media |
| Costos | Paraty | chica |
| Acceso | Paraty | media |
En el marcador seco, cuatro a dos para Paraty. Pero un viaje no es un marcador: los dos criterios de Ilha Grande son justamente los que mueven la mayoría de los viajes al litoral. Es el duelo clásico del motivo contra la conveniencia, y solo vos sabés cuál de los dos manda en tu mochila.
La respuesta de dueño: los dos, sin cambiar de cama
Ahora la parte que vivimos cada semana, dicha con el interés sobre la mesa: el barco es nuestro. La expedición de 3 noches del Albatroz es literalmente esta comparación convertida en itinerario. El embarque es a las 18 en la marina de Paraty, y la primera noche queda amarrada, libre para cenar entre los faroles del centro histórico. De madrugada el barco navega con vos durmiendo en el camarote, y el desayuno del chef se sirve ya en la bahía de Ilha Grande: mañana en la Lagoa Azul antes de las lanchas del día, tarde libre en la Vila do Abraão, y al día siguiente el desembarco temprano en el Pouso, con Lopes Mendes casi vacía después de 20 minutos de sendero. La tarde cierra en la Lagoa Verde y la vuelta es navegando hasta la bahía de Paraty. Desde R$ 1.491 en 2026, en hasta 10 cuotas, con comidas del chef a bordo.
La honestidad que sostiene la recomendación: la expedición cubre el corazón de la isla, no los extremos. El Pico do Papagaio, Dois Rios y Aventureiro piden días en tierra, y los capítulos de arriba muestran cómo. Y quien prefiera armar todo por su cuenta tiene las dos guías completas a disposición: qué hacer en Ilha Grande y la del centro histórico ya linkeada arriba.
El veredicto
Si hay que elegir uno: playa y sendero, Ilha Grande; cultura y mesa, Paraty. Si el viaje tiene cuatro días o más, la elección es falsa, porque una noche de navegación separa el caserío de la arena desierta, y ese trayecto es de los más lindos del litoral brasileño.
El próximo paso es uno solo: mirá las fechas de las próximas salidas en los videos de a bordo del Albatroz en Instagram y fijate si alguna entra en tus días. Si no entra, cualquiera de los dos lados de esta página vale el viaje solo.
